El romanès

El rumano ocupa el extremo oriental del campo lingüístico romance. es utilizado como idioma oficial y mayoritario en Rumanía y en la República de Moldova por cerca de 28 millones de personas, de los cuales 24 millones lo utilizan como lengua materna. También hay importantes grupos de hablantes fuera de estos dos Estados, especialmente en los países limítrofes. Como continuador del latín danubiano o balcánico, el rumano proviene de la romanización de tres provincias antiguas: Dacia - que se corresponde con la actual Rumanía-Mesia e lIliria.

Dacia, que se convierte en una provincia rumana en el año 106 como consecuencia de las dos guerras emprendidas por el emperador Trajano -originario de Hispania- contra el rey dacio Decébalo, será uno de los últimos territorios integrados al Imperio Romano. A causa de su posición geográfica al extremo del Imperio, en la ruta de las grandes invasiones que son acaecidas en los primeros siglos de nuestra era, la suerte de la romanidad en la Dacia ha sufrido una evolución diferente a aquella acontecida en la parte occidental del Imperio. En el año 271, es decir, solamente ciento sesenta y cinco años después de haber sido sometida, la Dacia es abandonada por la administración romana. Bajo la presión de las tribus germánicas, el emperador Aureliano traslada sus ejércitos al sur del Danubio. La invasión de los hunos en el año 376 arrasa los viejos hábitats romanos. Otro pueblo migratorio -los eslavos- se instala en suelo de Dacia, y especialmente en las provincias situadas al sur del Danubio; la romanidad es casi aniquilada y los pocos islotes que subsisten, persisten en nuestros días en los dialectos rumanos sub-danubianos: el arrumano, el megleno-rumano y el istro-rumano. Como consecuencia de la instalación de los eslavos, las relaciones entre la romanidad oriental y el resto de la Romanía son cortadas. El desmoronamiento de la vida urbana y de la estructura política provoca una vuelta a las formas de vida agrícola-pastorales. De la época romana subsiste el cristianismo, notable en la terminología religiosa básica.

Las primeras formaciones políticas constatadas en el territorio de la vieja Dacia se remontan al siglo IX: tres ducados rumanos en Transilvania oriental, sometidos en el siglo X por los magiares, que ocuparon ulteriormente toda Transilvania. En el siglo XIII, aparecen las primeras formaciones políticas allende los Cárpatos. Valaquia accede a la independencia en 1330 y Moldavia en 1359. Transilvania se convierte en un principado dentro del reino húngaro. es de la unión, algunos siglos más tarde, en 1859 de Valaquia y de Moldavia de la que nacerá un Estado llamado Rumanía. En 1918 es llevada a cabo la Gran Unión: Transilvania, Bucovina y Besarabia, que habían sido incorporadas las dos primeras al imperio austrohúngaro y la otra a Rusia, se convierten en provincias del Estado nacional rumano.

El latín introducido en Dacia había sido adoptado por la población traco-dacia autóctona, quienes habían renunciado a su idioma; el mismo fenómeno se ha producido en Occidente con los celtas y los iberos. El latín danubiano ha conservado de la lengua de los dacios un centenar de palabras, de las cuales algunos topónimos señalan sobre todo los grandes cursos de agua y los montes Cárpatos. No existen en el idioma indicios probados del paso de los godos, temporalmente establecidos en Dacia. Por contra, el contacto con los pueblos eslavos ha conducido al préstamo de un gran número de palabras. El elemento eslavo, supraestrato del rumano, ha jugado en la formación de éste el papel desempeñado por el elemento germánico en la formación de las lenguas romances occidentales.

El rumano es una lengua latina que se desarrolla en un ambiente alóglota, sin relaciones con el resto de la romanidad; ésto explica los préstamos hechos al húngaro, al griego de diversas épocas (griego antiguo, griego medio y neogriego), al turco, a los idiomas eslavos modernos (búlgaro, serbio, polaco, ruso, ucraniano) y al alemán dialectal, por los colonos de origen alemán establecidos en ciertas regiones de Transilvania. A lo largo de los dos últimos siglos, el rumano se enriquece como consecuencia de los préstamos "culturales" de los idiomas europeos (francés, latín, italiano, alemán e inglés). La influencia latino-romana ha sido la más fuerte y visto sus resultados espectaculares se ha podido hablar de una rerromanización, relatinización u occidentalización del rumano literario. Esta gran diversidad de contactos lingüísticos permite considerar al rumano como una lengua "hospitalaria", dotada de un gran poder de asimilación de los elementos tomados en préstamo. Esto es porque a pesar de los numerosos préstamos, su carácter esencialmente latino no resulta alterado.

Durante algunos siglos, no ha sido más que una lengua hablada, ya que el idioma oficial de la administración y de la Iglesia en los Estados rumanos fue el eslavonio, que también era la lengua litúrgica en Transilvania. El papel del eslavonio es, en ciertos aspectos, comparable a aquel del latín medieval en los países occidentales. Así, en el rumano, podemos encontrar numerosos términos tomados prestados del eslavonio. Los primeros testimonios de palabras rumanas aisladas se remontan a los siglos IX-X. La "Carta de Neacsu" datada en 1521 y escrita en caracteres cirílicos es el primer texto continuo indiscutible. Se trata de una carta dirigida por Neacsu, un comerciante de Câmpulung, en la Valaquia, al alcalde de la ciudad de Brasov, en Transilvania. Los textos literarios rumanos son cada vez más numerosos a lo largo de este siglo; la mayor parte, bajo la influencia de la Reforma, fueron traducciones de textos religiosos.

La historia del rumano literario se subdivide en dos fases principales: el período antiguo o medio, del siglo XVI al XVIII y el período nuevo, de 1780 a nuestros días. Los textos más antiguos del primer período, de 1521 a 1780 parecen ser los cuatro manuscritos que presentan el fenómeno llamado rotacismo: el "Código de Voronet", el "Salterio de Voronet", el "Salterio de Schei" y el "Salterio Hurmuzaki". El primer texto fechado," El Evangeliario eslavo-rumano", impreso en Sibiu (1551-1552), nos ha llegado en fragmentos. El rumano literario está basado en el habla del norte de la Valaquia y del sudoeste de Transilvania, de donde es originario el diácono Coresi, quien ha impreso numerosos textos religiosos en Brasov a partir de 1539. En los siglos XVII-XVIII predominan los escritos religiosos, con una traducción literal de la Biblia conocida como "Biblia de Bucarest" que apareció en 1688. Igualmente, se imprimieron otras historias siendo la "Crónica de la Moldavia" de Grigore Ureche la primera. El período nuevo, por su parte, comprende tres etapas: el período premoderno o de modernización, a lo largo del cual aparecen los primeros trabajos de normalización lingüística (1780-1830); el período moderno (1830-1880), que se caracteriza por la diversificación lingüística y el desarrollo de la literatura original de los escritores de la generación progresista de 1848 como Nicolae Balcescu, Mihail Kogalniceanu, Vasile Alecsandri; y el período contemporáneo, que comienza en 1880, que está ilustrado por los grandes nombres de la literatura clásica, tales como Mihail Eminescu, Ion Creanga, Ion Luca Caragiale, Mihail Sadoveanu o Tudor Arghezi.

La Academia Rumana, fundada en 1866, desempeña un papel importante en el proceso de unificación lingüística y de normalización del lenguaje literario. La escritura en alfabeto latino, en sustitución del alfabeto cirílico, es oficializada en 1860, y la primera ortografía oficial es establecida en 1881. Hasta la era moderna, la historia social y cultural de los rumanos transcurre mirando hacia Oriente. Los rumanos, único pueblo latino ortodoxo, no pueden adoptar el latín, utilizado en el Occidente romano como lengua de las escuelas, de la administración y sobre todo de la Iglesia. Mientras que los pueblos neolatinos de Occidente renuevan sus idiomas a lo largo de los siglos gracias a formas y giros de frases latinas, los rumanos recurren al antiguo eslavo y al eslavonio, lengua culta prevalente en la zona. Esto explica una de las particularidades del rumano: escapando de la presión del latín literario, tan fuerte en Occidente, se ha desarrollado sin coacciones de acuerdo con las tendencias manifestadas por el latín tardío. es por ello que el rumano se convierte en la lengua más "latina"de todas, no gracias al elemento latino erudito acrecentado a lo largo de los siglos, sino por la evolución natural de las tendencias latinas.

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